Cómo detectar fugas en pruebas de hermeticidad
- emmanuelpolo9
- hace 22 horas
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Guía técnica del probador de fugas con vacío· AT2E México

El principio: dos presiones y un equilibrio
En todo envase existe una presión interior y otra exterior. Según el proceso de envasado, esa relación de presiones puede ser:
Tipo de envasado | Relación de presión |
A presión atmosférica | Presión interior = presión exterior. Sin modificación de la presión atmósferica en el interior del envase. |
Presión positiva | Presión Interior > presión exterior. Presión atmosférica modifica en el interior. Utilizado típicamente en bebidas carbonatadas o con N₂ aplicado para envasar agua purificada. |
Presión negativa | Presión Interior < presión exterior. Con técnica de envasado en caliente: al enfriarse, los vapores condensados reducen el volumen y generan vacío. |
Cuando la hermeticidad del envase falla, las presiones buscan equilibrarse por un comportamiento físico natural. Si un envase no es hermético, el aire —y con él microorganismos y polvo— puede ingresar al envase, representando un riesgo directo de contaminación del producto. O bien, el producto puede salir del envase, así como el gas utilizarlo al envazarlo. ¿Cuántos refrescos sin gas tomarías? La hermeticidad del envase no es opcional.
Las dos pruebas fundamentales
1. Prueba con presión negativa (vacío)
Es el método estándar para verificar el sello en productos líquidos. El envase se coloca bocabajo o acostado dentro de la cámara, siempre asegurando que el líquido interno cubra la zona de cierre —tapa o sello—. Luego se reduce la presión en el interior de la cámara, en grado suficiente por debajo de la presión interna del envase.
Al crear esta diferencia de presión, considerando que hay mayor presión dentro del envase que afuera, se provoca un intento de compensación de las presiones. Si la hermeticidad es deficiente, el líquido saldrá. Cuando la prueba se realiza en seco, los envase con buena hermeticidad no requieren de inspecciones adicionales. Para estos envase la prueba fue no destructiva. En cambio, cuando la fuga se hace visible, entonces ese envase requerirá de una inspeccion a detalle, para encontrar la causa de la pérdida de hermeticidad. En ocasiones este análisis requiere que se corte el envase para identificar la causa del problema.
Para productos envasados con gas (como bebidas carbonatadas o con nitrógeno), la prueba de hermeticidad se realiza con inmersión en agua dentro de la cámara. Al reducir progresivamente la presión interior de la cámara, un defecto en la hermeticidad del envase se manifestará mediante una columna de burbujas saliendo de algún lado del envase. .
Distinción crítica: una fuga permite la salida de líquido visible; una microfuga solo deja escapar gas —el orificio es demasiado pequeño para las moléculas de agua, pero permeable a gases. Un envase sin derrame no es necesariamente hermético al 100, y en muchos casos no es necesario al 100%. Por eso es importante establecer los criterios adecuados de aceptación y rechazo en los procedimientos internos de la calidad de los productos.
2. Prueba de presión positiva
En esta modalidad se inyecta aire al interior de la cámara para generar una presión exterior mayor a la presión interna del envase, invirtiendo la relación de presiones interna y externa del envase. El resultado se evalúa a través de la deformación del envase, y si el sello es débil, entonces cederá a la presión aplicada.
Esta prueba es especialmente relevante para simular el comportamiento del envase bajo condiciones de distribución y transporte. Un envase sellado a mayor altitud —donde la presión atmosférica es menor— estará sometido a una mayor presión exterior cuando el producto llegue a zonas de menor altitud o incluso al nivel del mar. Por cada 1,000 metros de descenso en altitud, la presión atmosférica aumenta aproximadamente un 10% de la presión atmósferica.
Caso real: un cliente envasaba yogurt en Toluca (a 2,660 m de altitud) y lo distribuía en Acapulco (a nivel del mar). El sello llegaba despegado y el producto derramado. Con la cámara se simularon las condiciones de diferencia de altitud entre el origen y el destino y se determinó el umbral exacto de presión en que el envase fallaba, permitiendo ajustar el proceso de cierre y la calidad de los materiales de empaque.
Una cámara, dos pruebas
Un probador de fugas con vacío y presión, de especificaciones completas, permite controlar tanto la presión negativa como la positiva desde la misma unidad. Muchos fabricantes solo realizan la prueba de vacío, pero quienes distribuyen a distintas altitudes o trabajan con diferentes tipos de envase necesitan ambas. La cámara entonces debe cubrir el espectro completo.
Calibración del sensor de presión
La variable crítica a calibrar es el sensor de presión que controla el nivel de vacío o presión positiva aplicada. El procedimiento consiste en introducir un manómetro patrón hermético dentro de la cámara, aplicar el vacío o la presiómn positiva dentro de la cámara, y entonces verificar que el sensor registre correctamente en los distintos puntos de medición. Es fundamental que el manómetro sea hermético: de lo contrario, el vacío penetraría en su interior e impediría detectar correctamente el cambio de presión exterior. Se recomienda calibración semestral como mínimo.
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